Optimiza los resultados de tu microdosificación
Aunque las microdosis pueden aumentar tu creatividad, productividad y fluidez, hay formas de optimizar sus resultados. En esencia, cuanto más conscientemente practiques las microdosis, mayor será el crecimiento personal y la transformación que pueden aportar.
Lo repetiremos una y otra vez: la microdosificación (o los psicodélicos) no es una solución rápida. La microdosificación puede arrojar luz sobre tus patrones de pensamiento y comportamiento, pero al final, sigues siendo tú quien tiene que analizarlos y hacer un esfuerzo decidido para cambiar aquellos patrones que no te permiten alcanzar tu máximo potencial.
Hemos recopilado varios conceptos de mindfulness para ayudarte a optimizar los resultados de la microdosificación y a encontrar tu camino. Es posible que ya conozcas (algunos de) ellos. También es probable que algunos conceptos te resuenen más que otros. Eso es perfectamente normal. Todos los seres humanos buscan en las palabras de los demás para encontrar su propia verdad. Sin embargo, si un concepto te resulta atractivo, te animamos a profundizar y a buscar más contenido de los autores o profesores mencionados.

Los psicodélicos como señal indicadora
Las tradiciones orientales como la meditación, el yoga y los psicodélicos parecen muy diferentes a primera vista; unas buscan la quietud volviéndose hacia el interior, mientras que otras crean un huracán de impresiones desde el exterior. Sin embargo, en el momento en que atraviesas ese huracán, llegas al mismo punto que los meditadores orientales: en completa paz contigo mismo, como parte inherente de «todo lo que es». Al final, solo el viaje es diferente. El destino es el mismo.
Teniendo esto en cuenta, cuando comparamos el uso de dosis altas de psicodélicos con las microdosis, estamos comparando un huracán con una brisa fresca. Las microdosis «alargan» este viaje interior durante un periodo más prolongado con muchas menos perturbaciones, lo que te permite integrar las percepciones universales de forma más sutil en tu vida cotidiana.
La microdosificación aumenta la conciencia.
Cuando alguien señala algo, quiere que mires el objeto, no su dedo. La microdosificación es lo mismo: concéntrate en lo que la microdosificación te indica como persona, no solo en los efectos directos (mayor concentración, creatividad, fluidez, etc.). Pero, ¿qué podría indicar la microdosificación? En esencia, la microdosificación provoca una mayor conciencia que te permite observar tu mente. Todos los pensamientos agitados sobre el pasado y el futuro, los juicios sobre ti mismo y los demás, y las preocupaciones sobre lo que podría salir mal.
Cuando te das cuenta de que no eres tus pensamientos, puedes trascenderlos y experimentar tu verdadera naturaleza y tu potencial ilimitado. Serás capaz de tomar tus propias decisiones, independientemente de lo que digan los demás. Creerás en ti mismo para lograr cualquier cosa y cumplir tus sueños.
Cómo utilizar una mayor concienciación
Una mayor conciencia no es un beneficio directo ni una solución. Tomar conciencia de los patrones rígidos en tu vida, tu trabajo y tus relaciones no es suficiente para cambiarlos. Puede ser frustrante cuando de repente te das cuenta de que tu trabajo no encaja contigo o que tu relación no funciona. En muchos casos, será difícil transformar estas ideas en acciones.
CONSEJO DE LECTURA: El poder del ahora, de Eckhart Tolle.

Pilar 1: Establecer intenciones y obtener información
En un día de microdosificación, empieza por formular una intención o una pregunta para ese día. Por ejemplo, ¿a qué quieres prestar especial atención ese día? ¿De qué quieres ser más consciente? ¿Qué patrones de comportamiento te gustaría cambiar? Lo mejor es anotar los patrones de comportamiento y de pensamiento tan pronto como los notes.
Establece tu intención pensando en por qué quieres trabajar con la microdosificación en primer lugar. Convierte esto en un pequeño ritual (diario).
Plan paso a paso para establecer una intención:
- Tómate tiempo y espacio para sentarte en silencio y sin distracciones. Conéctate (en meditación) con el campo de todas las posibilidades, el amor y la creación.
- Pregúntate qué necesitas: ¿ahora, esta semana, este mes o este año? ¡Sueña a lo grande! No te limites ni te empequeñeques, porque tú eres el campo, ¡el campo de todas las posibilidades!
- ¿Está en consonancia con la intención universal? ¿Tu intención también crea más felicidad para tus semejantes y tu entorno? Quizás no sea visible de inmediato. Así que pregúntate: ¿mi intención sirve al bien común?
- Formula tu intención de forma positiva y evita la palabra «no». Por ejemplo: «Me siento en equilibrio». No digas: «No quiero que los demás perturben mi equilibrio». Fórmulalo de manera que ya te sientas en equilibrio y sientas cómo te hace sentir.
- Aún mejor es añadir gratitud a tu intención. Cree que tu intención ya es real y siéntete agradecido por ello. Habla en tiempo presente. La intención se convierte entonces en: «Estoy agradecido por sentirme en equilibrio».
- Deja que la intención cale, repítela varias veces en voz alta. Escríbela. Siéntela en tu cuerpo y cree que es real.
- Déjate llevar y confía. Deja que el universo trabaje para ti y dale espacio para que tus deseos e intenciones se hagan realidad de forma creativa. ¡Ábrete a todas las posibilidades y déjate sorprender!
- Lo bonito de las intenciones es que no están ligadas al resultado. No sabes con certeza si tu intención se hará realidad o si surgirá algo mucho más bonito. Ábrete a todas las posibilidades y confía en que la vida quiere que vivas tu vida más bonita.
Intenta establecer un tono positivo con tu intención. Algunos ejemplos:
- Hoy voy a observar conscientemente mi respiración.
- Hoy voy a dejar mis juicios y opiniones tal y como son.
- Hoy voy a ser paciente.
- Todo está bien.
- Soy una persona positiva.
Puedes ver una intención como una lanza que utilizas para cazar aquello de lo que quieres ser más consciente. De esta manera, te conviertes en un cazador de insights.
También puedes convertirte en un recolector de patrones de comportamiento y pensamiento que ya no te sirven en tu camino vital. Observa tus acciones durante el día sin juzgarte. ¿Cuáles son tus desencadenantes? ¿Cuándo caes en comportamientos automáticos? Es útil traducir tu curiosidad sobre ti mismo en preguntas concretas. Algunos ejemplos:
- ¿Qué quiero cambiar?
- ¿En qué quiero centrarme?
- ¿Qué es lo que ya no necesito?
- ¿De qué quiero desprenderme?
- ¿Qué quiero transformar?
Pilar 2: Usar la energía de forma inteligente
Para optimizar los resultados de la microdosificación, es fundamental tomar conciencia de cómo utilizas tu energía (y tu tiempo). Se necesita tanta energía para ser feliz como para ser infeliz. La clave está en canalizar tu energía hacia aquello que te hace feliz. Entonces, ¿en qué gastas tu energía? Si las siguientes pautas te parecen un poco aleatorias, te invitamos a que no las juzgues. Deja ese juicio tal y como es.
Pilar 3: Dejar de juzgar
Experimentamos la realidad a través del prisma de nuestros pensamientos, juicios y opiniones condicionados por el pasado; vemos el mundo con anteojeras. No vemos las cosas como son, sino como somos. ¡Nuestros juicios revelan más sobre nosotros mismos que sobre la cosa o la persona que estamos juzgando!
Cuando te aferras demasiado a lo que crees saber con certeza, te pierdes todo lo que aún no sabes. Dejar de lado tus juicios te da más energía. Por lo tanto, cuando te des cuenta de que estás juzgando, te invitamos a que te preguntes: ¿mi juicio se basa en la verdad? ¿Puedo estar seguro de que es cierto? ¿De dónde viene?
Pilar 4: Estar en el momento presente
Estar en el momento presente es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Al principio requerirá cierto esfuerzo, pero con la práctica puede convertirse en algo natural. A menudo nos encontramos en situaciones desfavorables, que van desde atascos de tráfico, compañía desagradable o el duelo por alguna pérdida. Cuando nos negamos a aceptar una situación, esto provoca o aumenta el sufrimiento, mientras que la situación permanece inalterada. Solo podemos influir en nuestras reacciones ante las situaciones de nuestra vida.
Al aumentar nuestra conciencia de la situación, permanecer en el presente y no dejarnos llevar por nuestras emociones, podemos dejar ir y aceptar lo que es. Intenta no analizar en exceso ni comprender todo lo que está sucediendo. Estar presente significa rendirse, y entonces puedes dirigir toda tu energía (mental) al ahora. Ahí es donde reside tu verdadero poder.
CONSEJO: para aprender a estar más presente:
Intenta observar una planta, una persona o un animal. Sumérgete en tus acciones. Empieza con tareas sencillas, como cepillarte los dientes, limpiar o cocinar. Observa tu respiración y lo que te hace cuando la experimentas conscientemente.
Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado.
Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro.
Si estás en paz, estás viviendo en el presente.Lao Tzu
Pilar 5: No tomarse a uno mismo demasiado en serio
Ser capaz de reírse de uno mismo te hace más ligero. Un poco de autocrítica nunca ha hecho daño a nadie. Sin embargo, centrarse demasiado en uno mismo puede ser agotador y hacerte sordo y ciego al resto de tu vida. Como estás cansado, ya no ves los milagros que te rodean.
Pilar 6: Dejar ir el control
No tienes que controlar tu sistema nervioso, la circulación sanguínea ni la respiración. No controlas el hecho de dormirte y despertarte. Todos estos son procesos automáticos que no requieren ninguna decisión consciente. Simplemente los dejas fluir y siguen bajo control. Muchos otros procesos de la vida son iguales.
En el siguiente vídeo, el filósofo Alan Watts explica que cuando dejas de controlar, es cuando realmente controlas. ¡Suena como una paradoja! Pero por eso es por lo que los controladores compulsivos deberían echarle un vistazo.
Pilar 7: Reaccionar o crear
¿Te encuentras constantemente reaccionando a las situaciones a medida que se desarrollan? ¿Tus emociones te provocan constantemente? ¿Te preguntas a menudo por qué te está pasando todo esto? ¿Y si intentaras algo diferente? ¿Qué pasaría si crearas activamente la vida que quieres vivir en lugar de reaccionar a ella? Puedes crear tu vida decidiendo en qué circunstancias quieres estar. Tú decides dónde quieres estar, con quién quieres estar y cuándo quieres estar allí. Al hacerlo, creas oportunidades y las aprovechas. En resumen, ¡tú tienes el control!
Sin embargo, como se ha dicho anteriormente, siempre hay situaciones que escapan a tu control. Pero puedes recuperar el control cuando decides aceptar lo que hay en lugar de ser víctima de tus emociones. Este proceso requiere mucha práctica y conciencia, pero la recompensa es significativa cuando experimentas lo agradable que es la vida cuando no estás a merced de tu entorno. Así que toma siempre la decisión: ¿quieres reaccionar o quieres crear?
Pilar 8: Confiar en tu intuición
La intuición es una forma superior de inteligencia que funciona de manera diferente a la mente. Es más como un instinto primario que siempre te lleva al lugar correcto, probablemente porque nuestra intuición no se ve obstaculizada por el ego, el juicio y la crítica.
Siempre que sientas la necesidad de seguir un camino concreto, hazlo. Y viceversa, si sientes que no debes hacerlo, bajo ninguna circunstancia vayas en contra de tu intuición. No debe haber miedo ni ambición en tu decisión de seguir ese camino o abandonarlo. En su lugar, debes analizar cada camino con cuidado y conciencia.
Te debes a ti mismo hacer una pregunta: ¿Es este el camino que mi corazón quiere tomar? Y sé honesto al responder. Aprender a reconocer y confiar en tu intuición requiere valor y no es algo natural para la mayoría de nosotros. Sin embargo, es un viaje fantástico experimentar lo que sucede cuando aprendes a confiar en tu intuición y a actuar en consecuencia.

Pilar 9: No creas las historias de tu mente.
La mente es una herramienta fantástica cuando sabes cómo usarla eficazmente. Sin embargo, también puede ser increíblemente destructiva. Para ser más precisos, no es que hagamos mal uso de la mente, sino que ella nos utiliza a nosotros. Es como si estuviéramos poseídos sin saberlo y confundimos a la entidad que ha tomado posesión de nosotros con nosotros mismos. Ese es el problema de nuestra época: creemos que somos nuestra mente.
La libertad reside en darnos cuenta de que no somos esa entidad, el pensador. Entonces podemos empezar a observar al pensador y se activa un nivel superior de conciencia. Empieza a escuchar la voz de tu cabeza tan a menudo como puedas. Presta especial atención a los patrones de pensamiento repetitivos, esos registros que pueden llevar años en tu cabeza. Esto es lo que se entiende por «percibir al pensador», que es otra forma de decir: escucha la voz de tu cabeza, mantente ahí como presencia supervisora.
¿Alguna vez piensas: «¿Y si…», «Tengo que…», «Debo ocuparme de… o si no…»? En ese momento te identificas con tu mente, que te asusta proyectándote hacia un futuro imaginario. Eres incapaz de hacer frente a esa situación, simplemente porque no existe. Es solo fantasía. El simple hecho de apreciar el momento presente puede detener esta locura. Puedes detener esta locura reconociendo el momento presente. La preocupación interna constante no conduce a la acción, sino solo a más preocupación. Es como apostar contra ti mismo.
Preocuparse no elimina los problemas del mañana. Elimina la paz del hoy.
Randy Armstrong
Es hora de hacer otra cosa. Cuando te sorprendas preocupándote y pensando demasiado, sigue estos pasos:
- Toma conciencia de tu respiración
- Siente cómo el aire entra y sale de tu cuerpo
- Siente el campo de energía dentro de ti.
- Lo único con lo que tienes que lidiar en la vida real, al contrario de las expectativas inventadas por la mente, es el presente
- Pregúntate qué «problema» tienes ahora. No el año que viene, mañana o dentro de cinco minutos.
- ¿Qué hay de malo en este momento presente?
Cuando escuches esa voz, no juzgues. En esencia, es la misma voz. Pronto te darás cuenta de que existe la voz y que tú estás ahí, escuchándola. Esa conciencia del «yo soy» proviene de un lugar más allá de la mente pensante. Cuando escuchas un pensamiento, eres consciente de él y de ti mismo como testigo de ese pensamiento. Ha surgido una nueva dimensión de la conciencia.
Pilar 10: Acabar con la ilusión del tiempo
La mente y el tiempo están íntimamente relacionados. Si te identificas con la mente, el tiempo te ha atrapado. Estás atrapado en la tendencia de vivir desde los recuerdos (pasado) y las expectativas (futuro), en lugar de vivir en el presente. Esta tendencia se produce porque el pasado nos proporciona un sentido de identidad y el futuro nos promete salvación o felicidad. Pero ambas son ilusiones.
Cada vez que te centras en el pasado o en el futuro, te pierdes el ahora, el momento más precioso que existe. El único momento que existe. Es el escenario en el que se desarrolla toda tu vida. La vida está sucediendo ahora. Nunca ha habido un momento en el que tu vida no fuera ahora, y nunca lo habrá.
En segundo lugar, el ahora es lo único que puede ayudarte a trascender la mente. Es la única forma de acceder al reino infinito y sin forma del ser. ¿Alguna vez has experimentado, hecho, pensado o sentido algo fuera del ahora? ¿Es eso siquiera posible? No. Si dejas de pensar, todo se detiene, a menos que decidas utilizarlo.

Pilar 11: Meditar
La meditación es una herramienta muy conocida para el desarrollo personal por una razón: es muy poderosa. Por eso, creemos que es necesario mencionarla aquí también. De hecho, está científicamente demostrado que la meditación es buena para la salud. El neurocientífico Andrew Newberg se hizo famoso por sus escáneres cerebrales de monjes meditando. Observó que, durante la meditación, el cerebro entra en un estado de flujo. Las partes del cerebro que crean la idea de separación se vuelven inactivas, lo que hace que te sientas más conectado.
Además, las partes del cerebro que definen el tiempo y el espacio quedan inactivas. Desaparecen las preocupaciones sobre el pasado o el futuro. Algo similar puede ocurrir cuando te concentras intensamente en música hermosa, la naturaleza o un cuadro. En un estado meditativo, surgen profundos sentimientos de paz y felicidad. También puedes beneficiarte de esto en tu vida diaria. Te vuelves más resistente al estrés, más adaptable y ganas más autoconocimiento.
¿Cómo meditar?
- Empieza poco a poco. Incluso cinco minutos al día pueden marcar la diferencia.
- La clave es la constancia. Es mejor cinco minutos todos los días que media hora una vez a la semana.
- Empieza con una meditación guiada.
- El objetivo no es no tener pensamientos, sino tomar conciencia de ellos.
- Tomar conciencia de tus pensamientos te ayuda a cambiar los patrones de pensamiento destructivos.
Todas estas son herramientas excelentes para optimizar tus resultados al microdosificar. Además, pueden ser complementarias con la microdosificación, ya que esta te hace más consciente. La microdosificación se convierte entonces en una herramienta para la atención plena.