- Los ensayos no demostraron mejoras cognitivas, emocionales ni sociales significativas atribuibles a la microdosificación de psilocibina, en comparación con el placebo.
- Algunos efectos positivos iniciales que los participantes informaron en relación con el estado de ánimo y la cognición no se mantuvieron tras los procesos de corrección estadística, lo que indica posibles problemas de fiabilidad.
- Aunque las experiencias subjetivas tendieron a ser positivas, los participantes del grupo de microdosificación informaron de un aumento notable de sensaciones físicas adversas.
Exploración de la microdosificación de psilocibina
El artículo analiza si la microdosificación de psilocibina puede generar ventajas observables en las capacidades cognitivas, el estado de ánimo o las interacciones sociales, todo ello medido bajo rigurosos estándares de investigación. La microdosificación se refiere a la toma de dosis minúsculas (1/10 a 1/20 de una dosis recreativa) a intervalos. Sus defensores sugieren que puede mejorar la concentración, la capacidad de resolución de problemas y el bienestar general. Los autores destacan que las investigaciones anteriores se basaban principalmente en datos observacionales y carecían de controles con placebo exhaustivos. En consecuencia, llevaron a cabo dos ensayos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo para evaluar estas afirmaciones de manera eficaz. El diseño doble ciego garantiza que ni los participantes ni los investigadores sepan quién recibe el tratamiento frente al placebo, con el objetivo de excluir la influencia de las expectativas en los resultados. Los autores plantearon la hipótesis de que la microdosificación podría ajustar el control cognitivo a lo largo de un espectro de persistencia y flexibilidad. Propusieron que esto podría conducir a un mejor rendimiento en las tareas, en particular en lo que respecta a la exploración en una tarea de bandido multibrazo (multi-armed bandit), tasas de error variadas en las pruebas cognitivas y mejoras en las métricas de cognición social, junto con posibles cambios en el estado de ánimo y la activación relacionados con una mayor flexibilidad cognitiva.Metodología de la investigación
Diseño del estudio
El estudio incluyó dos ensayos bien estructurados, doble ciego y controlados con placebo, realizados en la Universidad de Leiden, en colaboración con otras instituciones. Los participantes asistieron a un taller de microdosificación en el que se les administraron cápsulas de aspecto idéntico; sin embargo, la mitad de las dosis eran en realidad placebos para evitar sesgos en las expectativas. Los participantes se autoadministraron trufas cada tres días, y las evaluaciones agudas de laboratorio se programaron para que coincidieran con los efectos máximos de la dosis. Tras la dosis final se realizó un seguimiento estructurado, registrando de forma sistemática las respuestas cognitivas y emocionales.Dosificación e ingredientes
La sustancia utilizada fueron trufas de Psilocybe galindoii, administrando el Experimento 1 0,65 gramos por dosis (aproximadamente 1/15 de una dosis recreativa típica) y el Experimento 2 1,00 gramo (~1/10 de la dosis recreativa). Las cápsulas de placebo contenían celulosa inerte u hongos no psicoactivos. Los análisis químicos confirmaron que los principios activos eran consistentes entre las dosis, garantizando que el cegamiento permaneciera intacto hasta que se analizaron los resultados.Evaluación de los resultados
En ambos experimentos se realizaron diversas tareas cognitivas, ejercicios de toma de decisiones sociales y cuestionarios estandarizados de autoinforme. Entre las distintas tareas empleadas figuraban la AX-CPT (para evaluar el control cognitivo), el bandido multibrazo (multi-armed bandit) para las estrategias de exploración-explotación, y la Reading the Mind in the Eyes Test (RMET) para evaluar la cognición social. Las medidas subjetivas se centraron en la flexibilidad psicológica, la atención plena (mindfulness) y el bienestar mental general. Innovaciones como el Subjective Microdosing Experience Questionnaire buscaban captar los cambios de estado agudos que experimentaban los participantes.Hallazgos de los experimentos
En el primer experimento, los datos recopilados durante cuatro semanas no revelaron diferencias significativas entre los grupos en las tareas cognitivas ni en las medidas de bienestar subjetivo, aunque se observó una posible anomalía en la cognición social, con una ligera mejora del rendimiento en los ítems difíciles de la RMET entre los participantes de microdosificación. En el segundo experimento, con dosis más elevadas y una mayor duración del ensayo, los resultados reflejaron una ausencia similar de beneficios cognitivos significativos o mejoras emocionales atribuibles a la microdosificación; en ambos grupos se observaron mejoras en la confianza y la cercanía interpersonal, lo que indica que cualquier cambio observado se debió probablemente a factores ajenos a la intervención.Análisis cualitativo de las experiencias
Los investigadores realizaron un análisis cualitativo de texto sobre las respuestas abiertas en las que los participantes describían sus experiencias. Las respuestas indicaron un tono generalmente positivo, y casi la mitad informó de experiencias claramente positivas, mientras que algunos describieron malestar corporal con mayor frecuencia en el grupo de microdosificación. El análisis también puso de relieve dos experiencias adversas relacionadas con el estado mental de los participantes, observándose en personas del grupo de placebo respuestas emocionales intensificadas.Reflexiones finales y limitaciones
Los investigadores concluyeron que los dos ensayos cuidadosamente controlados no aportaron pruebas sustanciales de que la microdosificación de psilocibina mejore de forma fiable las funciones cognitivas, emocionales o sociales en comparación con un placebo. Aunque se observaron ligeras tendencias hacia efectos positivos en la cognición social, advierten que las pruebas podrían ser fruto del azar entre numerosos análisis. Los participantes de ambas condiciones informaron de experiencias predominantemente favorables; sin embargo, el grupo de microdosificación experimentó un aumento de las sensaciones corporales negativas. Las observaciones relativas a la disminución de la intensidad percibida fueron consistentes en ambos grupos, lo que apunta al fenómeno de la tolerancia con el paso del tiempo. Al reconocer las limitaciones, los autores señalaron que la potencia de los estudios probablemente restringió su capacidad para detectar efectos pequeños. Dado que la muestra estaba compuesta por individuos sanos y con un alto nivel de funcionamiento, persiste la incertidumbre sobre cómo podría afectar la microdosificación a distintas poblaciones, en particular a aquellas con problemas de salud mental existentes. La investigación futura podría beneficiarse de medir las aplicaciones de la microdosificación en el mundo real, empleando una gama más amplia de evaluaciones y centrándose en poblaciones específicas para detectar efectos focalizados.Consulta también nuestra cobertura sobre la neurofeedback asistida con psilocibina para la mejora, y nuestras explicaciones sobre el protocolo de microdosificación. Lee el resumen completo del artículo en Blossom.

