- Los efectos psicotrópicos máximos del LSD se producen unas 2,5 horas después de su ingestión y duran aproximadamente cuatro horas.
- Las dosis bajas de LSD, especialmente la de 10 µg, producen efectos subjetivos significativos en comparación con el placebo, mientras que las dosis inferiores a este umbral no lo hacen.
- El LSD presenta una farmacocinética proporcional a la dosis, con una vida media de eliminación relativamente corta, de unas tres horas, lo que indica que no se acumula con dosis repetidas.
Antecedentes del estudio
Esta publicación es la tercera de una serie de estudios sobre la farmacocinética y la farmacodinámica de dosis muy bajas de LSD. Los investigadores llevaron a cabo un estudio controlado con placebo y doble ciego en el que participaron 23 personas sanas, y descubrieron que dosis de 10 µg de LSD producen efectos psicotrópicos, que se intensifican aún más con 20 µg. Los efectos más notables alcanzaron su punto álgido alrededor de las 2,5 horas y, por lo general, desaparecieron al cabo de cinco horas.
Contexto de la investigación
Los autores señalan el creciente interés por el uso del LSD con fines terapéuticos, junto con la tendencia recreativa de la microdosificación —la administración de dosis muy bajas de la sustancia para mejorar las capacidades cognitivas y el estado de ánimo—. Sin embargo, destacan la importante falta de datos disponibles sobre los efectos de dichas microdosis, en particular sobre las cantidades específicas que no provocan experiencias subjetivas. Los estudios previos que han analizado la farmacocinética de las dosis bajas se han visto obstaculizados por la insuficiencia de datos y las limitaciones en la sensibilidad analítica.
Diseño y metodología del estudio
Para subsanar estas lagunas, los investigadores diseñaron un estudio en el que se evaluaban la farmacocinética y los efectos de dosis de 5, 10 y 20 µg de LSD en un grupo de 23 sujetos, utilizando un sofisticado método analítico. Las dosis se prepararon con precisión a partir de una solución de tartrato de LSD, y se recogieron tanto muestras de sangre como valoraciones subjetivas a lo largo de un periodo de tiempo definido para explorar las relaciones farmacocinéticas y farmacodinámicas.
Requisitos para participar
El estudio se dirigió a personas sanas de entre 18 y 40 años con un índice de masa corporal adecuado y con experiencias previas con alucinógenos. Se aplicaron criterios de exclusión estrictos, descartando a cualquier persona con antecedentes de adicción a las drogas, problemas psiquiátricos, problemas de salud graves o hábitos excesivos de consumo de alcohol y tabaco.
Resumen de resultados
Los resultados indicaron que las concentraciones plasmáticas de LSD se cuantificaron con precisión en los distintos grupos de participantes para todas las dosis. Las vidas medias de eliminación observadas fueron de 2,5 horas para la dosis de 5 µg, de 2,7 horas para la dosis de 10 µg y de 2,9 horas para la dosis de 20 µg. A partir de estos datos, se confirmó que el aumento de las dosis de LSD provocaba un incremento proporcional de las concentraciones plasmáticas.
Resultados sobre los efectos subjetivos
En cuanto a las experiencias subjetivas, los resultados revelaron que una dosis de 5 µg de LSD no produjo diferencias significativas con respecto al placebo. Sin embargo, con 10 µg, los participantes informaron de un notable aumento en las puntuaciones relacionadas con la sensación de estar «bajo los efectos» y de experimentar «efectos positivos de la droga». Por el contrario, la administración de 20 µg dio lugar a una intensificación de las valoraciones tanto en las experiencias subjetivas positivas como en las negativas, incluidos los «efectos negativos de la droga». Los autores detallaron que los efectos de la dosis de 10 µg comenzaron aproximadamente 1,1 horas después de la ingestión, alcanzaron su punto máximo a las 2,5 horas y, por lo general, duraron hasta aproximadamente 5,1 horas después de la administración.
Conclusiones y repercusiones
En resumen, los investigadores destacaron la importancia de sus hallazgos, que marcan un hito fundamental en la comprensión de la farmacocinética asociada a las microdosis de LSD. Reconocieron que su estudio arroja luz sobre el perfil farmacológico de dosis muy bajas de LSD, y reiteraron que las dosis inferiores a 10 µg pueden clasificarse como subperceptuales. En última instancia, plantearon que esta investigación podría servir de base para futuros estudios que exploren el uso del LSD en contextos terapéuticos, tanto para personas sanas como para aquellas que se enfrentan a diversos problemas de salud.

