- El estudio indica que dosis bajas de LSD aumentan significativamente la sensibilidad neuronal a la retroalimentación de recompensa.
- El aumento de la actividad relacionada con la recompensa es especialmente evidente en las dosis más bajas probadas, lo que sugiere posibles efectos antidepresivos.
- Los resultados ponen de relieve la posibilidad de que el LSD en dosis bajas influya en el procesamiento de la recompensa a través de mecanismos que implican acciones directas e indirectas sobre los sistemas neurotransmisores, en particular los sistemas de serotonina (5-HT) y dopamina.
Resumen del estudio sobre dosis bajas de LSD y el procesamiento de recompensas
El renovado interés por los psicodélicos clásicos, especialmente por su potencial para aliviar los trastornos psiquiátricos, ha llevado a los investigadores a estudiar dosis bajas de estos compuestos. Aunque gran parte de la bibliografía se ha centrado en las dosis altas de psicodélicos para mejorar el estado de ánimo o reducir la ansiedad, recientes pruebas anecdóticas sugieren que las microdosis de LSD también pueden mejorar el estado de ánimo, la función cognitiva y el bienestar general. El presente estudio tiene como objetivo examinar los mecanismos neuronales por los que estas dosis bajas influyen en el procesamiento de la recompensa en adultos sanos.
Mediante métodos electrofisiológicos, los autores exploraron el impacto de dosis únicas bajas de LSD en la forma en que las personas procesan las recompensas. Su metodología consistió en una tarea de retraso de incentivo monetario, diseñada para evaluar la retroalimentación de la recompensa y sus ramificaciones psicológicas. Esta tarea captura tres potenciales relacionados con eventos (ERP) clave asociados con el procesamiento de recompensas: el RewP, el FB-P3 y el LPP. Estas medidas ayudan a evaluar cómo responden los participantes a la retroalimentación y cómo las recompensas influyen en su motivación y sus respuestas emocionales.
Resumen de la metodología
El equipo de investigación llevó a cabo una selección exhaustiva de los participantes, reclutando finalmente a adultos jóvenes sanos de entre 18 y 35 años. Los participantes dieron su consentimiento informado y se les pidió que se abstuvieran de consumir drogas y alcohol antes de cada sesión. El estudio se diseñó como un ensayo doble ciego controlado con placebo, con sesiones separadas por al menos una semana. Durante cada sesión, los participantes recibieron un placebo o una de las dos dosis bajas de LSD (13 μg o 26 μg) por vía sublingual. Se utilizó un electroencefalograma (EEG) para monitorizar la actividad neuronal mientras los participantes realizaban diversas tareas cognitivas que implicaban el procesamiento de recompensas y de comentarios neutros o negativos.
Los resultados demostraron diferencias significativas en las amplitudes del ERP con diferentes dosis en comparación con el placebo. Concretamente, las amplitudes del RewP y el LPP aumentaron en respuesta a la retroalimentación de recompensa con los tratamientos con LSD, lo que sugiere un claro aumento de las respuestas hedónicas y las evaluaciones afectivas asociadas a las recompensas. En particular, la dosis de 13 μg pareció modular la relevancia motivacional hacia la retroalimentación positiva, lo que indica un posible efecto antidepresivo.
Análisis de los resultados principales
Los resultados sugieren que dosis bajas de LSD podrían aumentar la sensibilidad del cerebro a la retroalimentación de recompensa, lo que resulta prometedor para su potencial en el alivio de ciertos síntomas de la depresión. El aumento del afecto positivo relacionado con la retroalimentación de recompensa plantea posibilidades interesantes sobre la relación entre el LSD, la mejora del estado de ánimo y el tratamiento de los trastornos depresivos. Además, los investigadores postulan que las acciones del LSD podrían estar mediadas por vías directas e indirectas que afectan al sistema de dopamina, especialmente en aquellas personas con síntomas resistentes a los antidepresivos.
Aunque los autores reconocen limitaciones tales como el pequeño tamaño de la muestra y la falta de diversidad dentro del grupo de participantes, proponen que una investigación más amplia con una base de participantes más amplia podría reforzar los resultados. Este estudio establece pruebas preliminares de la idea de que dosis bajas de LSD pueden tener un impacto sustancial en la mejora de los mecanismos de procesamiento de recompensas, lo que podría conducir a nuevas vías de tratamiento para las afecciones psiquiátricas relacionadas con el estado de ánimo.

