- Los efectos agudos de la microdosificación de psilocibina fueron más intensos en los participantes que identificaron su condición de dosificación activa, lo que demostró una diferencia significativa en comparación con el placebo.
- A pesar de los efectos subjetivos, no hubo pruebas sustanciales que respaldaran mejoras en el bienestar, la creatividad o la función cognitiva debido a la microdosificación.
- Es probable que las expectativas influyeran en los beneficios percibidos de la microdosificación, lo que subraya el papel de los factores psicológicos por encima de los efectos farmacológicos.
Resumen sobre la microdosificación con psilocibina
El creciente interés por el uso de pequeñas dosis de psicodélicos para mejorar las funciones cognitivas ha atraído la atención tanto del público como de la comunidad científica. Aunque los psicodélicos serotoninérgicos, como la psilocibina, pueden producir cambios significativos en el comportamiento, la personalidad y la salud mental, hasta ahora los efectos de las microdosis no habían sido objeto de un examen científico riguroso. Las personas suelen tomar microdosis de psicodélicos como estrategia de automedicación para afecciones como las cefaleas en racimo, la depresión y la ansiedad. Sin embargo, las prácticas de microdosificación están en gran medida sin regular y varían mucho en cuanto a metodología.
El programa de dosificación habitual que se sigue en la microdosificación suele consistir en un día de dosificación seguido de dos días sin dosis. Aunque muchos informes anecdóticos sugieren que la microdosificación mejora el estado de ánimo, la creatividad y las capacidades cognitivas, los estudios controlados han puesto de relieve que los efectos pueden, en ocasiones, contradecir los resultados esperados. Algunas publicaciones existentes apuntan a beneficios no verificados que pueden derivarse de expectativas psicológicas más que de cambios cognitivos reales causados por las propias sustancias.
Metodología del estudio
El estudio actual contó con la participación de 34 personas que ya estaban interesadas en la microdosificación con hongos psilocibios (Psilocybe cubensis). La selección de participantes se llevó a cabo a través de las redes sociales y talleres. Los participantes fueron evaluados mediante un diseño doble ciego controlado con placebo durante dos semanas, en el que los individuos alternaron entre tomar una dosis activa (0,5 g de hongos secos) y un placebo. El enmascaramiento no fue realizado por los propios participantes, y se obtuvieron todas las aprobaciones éticas necesarias antes del inicio del estudio.
Durante el estudio se administraron medidas de autoinforme y tareas para evaluar la personalidad, la ansiedad, la cognición y el estado de ánimo. En concreto, se utilizaron diversos cuestionarios para evaluar las expectativas de cambio de los participantes en diferentes dimensiones. Además, se realizaron mediciones fisiológicas, como registros de EEG, para examinar los cambios en la actividad cerebral asociados con la microdosificación. Los investigadores utilizaron métodos de preprocesamiento rigurosos para garantizar la integridad de los datos del EEG.
Principales conclusiones y resultados
El análisis de los datos recopilados mostró que los participantes que pudieron identificar su condición experimental experimentaron efectos significativamente más intensos mientras estaban bajo la influencia de la psilocibina. Sin embargo, a pesar de estos efectos subjetivos, los análisis estadísticos no indicaron diferencias significativas en términos de rendimiento cognitivo, pruebas de creatividad o medidas de bienestar entre las condiciones de microdosificación y placebo. En particular, todos los resultados fueron consistentes con la hipótesis de que las expectativas previas pueden haber impulsado los cambios percibidos, más que los efectos farmacológicos de la microdosificación en sí.
Aunque se observó una disminución notable de la actividad de la banda theta en el análisis del EEG tras la administración de psilocibina, este hallazgo no se tradujo en una mejora de la función cognitiva ni en beneficios para la salud mental. Además, las evaluaciones generales no revelaron cambios significativos en los niveles de actividad física. En consecuencia, los investigadores concluyeron que sus hallazgos coinciden con las preocupaciones sobre las afirmaciones anecdóticas que rodean a las microdosis, lo que sugiere que los efectos subjetivos observados pueden atribuirse principalmente a las expectativas psicológicas y no a beneficios terapéuticos reales.
Reflexiones finales
Este estudio contribuye significativamente al conjunto de investigaciones al evaluar rigurosamente los efectos de la microdosificación de psilocibina en entornos controlados. Si bien la dosis activa provocó efectos subjetivos, no demostró claramente ninguna mejora significativa en la creatividad, la cognición o el bienestar. Los autores hicieron hincapié en la necesidad de seguir investigando para comprender los efectos a largo plazo de los protocolos de microdosificación y examinar los efectos acumulativos durante períodos prolongados para aclarar mejor las posibles implicaciones. En general, sus resultados arrojan escepticismo sobre los supuestos beneficios de la microdosificación, al tiempo que afirman la necesidad de un mayor escrutinio científico de las afirmaciones históricas en torno a las sustancias psicodélicas.

